Facebook de chicos 51011

Mary O'Brien, directora de una agencia de publicidad de Washington Estados Unidosse sometió en a un cambio de género versión 2. Quiso ponerse en la piel de varios empleados gays de su empresa, que habían retirado la información relativa a su orientación sexual de Facebook. Siendo hombre y homosexual, al menos en lo que a la red respecta, Mary descubrió la causa: la publicidad personalizada invade el perfil de quien airea a los cuatro vientos lo que busca. Dos casillas al rellenar la ficha de ingreso en Facebook tienen la culpa. Esta información personal, que en principio el usuario sólo pretende compartir con sus amigos, interesa mucho a Facebook. A partir de ese momento, un simple click puede haber definido el tipo de cliente que llama a su puerta. Y no en base a sus gustos o aficiones, sino atendiendo a algo tan privado como su orientación sexual. Una investigación reciente se hace cargo de la demostración empírica.

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