Grupos para pero

En su momento no tuve claro qué me estaba pasando. Ahora sí. Pero empecemos por el principio. Era un día normal. No me encontraba peor que otros días. Sin embargo, esa mañana, mientras trabajaba, me tomé un café —el segundo de la mañana— como muchos otros días. Al terminar la taza comencé a sentir mareo, dificultades para respirar, opresión en el pecho, taquicardia, sudoración en las manos, temor a desmayarme, a estar sufriendo un derrame cerebral, un ataque al corazón… Terror. Miedo a morirme. El café no fue el culpable, claro.

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Fecha de la Escucha a las víctimas de la crisis Estimado amigo: Levante viernes 15 de noviembre celebramos el Día de la Escucha. Para admitir ayuda, hay que pedir ayuda. También, muchos de estos llamantes manifestaron que la relación con algunos miembros de su unidad familiar se había damnificado de manera importante a causa de discusiones por problemas de dinero. El desempleo causa estragos no solo a nivel económico, la pérdida del trabajo es demoledora también para la salubridad mental y física de las personas. Por este motivo, algunos parados se van aislando de sus relaciones habituales hasta permanecer recluidos en sus casas. Con mucha frecuencia, las personas que se encuentran sometidas a un fuerte estrés a consecuencia de las preocupaciones por la crisis económica presentan una alteración de la percepción de la realidad. Así, es frecuente que se vean dominadas tanto por la proyección catastrofista del futuro como por el recuerdo insistente en un pasado que, lógicamente, no se puede modificar.

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