Libros para 13786

El conflicto entre nuestros deseos y la consecución del placer acompaña al ser humano desde la noche de los tiempos. Hoy, estaremos menos preocupados por ganarnos el cielo, pero nos atormentan las comidas que no debemos comer, el sexo que no podemos tener, las horas de sueño de las que querríamos disfrutar pero que son las primeras en caer sacrificadas. La principal idea que deja la lectura del libro es que, entendiendo cómo funcionan los mecanismos del deseo y el placer en nuestro interior, podemos regularnos mejor con respecto a ellos. Ésa es una idea que intento transmitir en casi todos los libros que he escrito sobre el cerebro y los procesos mentales. Son caras de una misma moneda. Hay mecanismos cerebrales que potencian la incitación a buscar los placeres, y por el otro van los circuitos para sentir ese placer de comer, de beber, del sexo, de gratificarnos con el arte y la diversión La primera es la que te lleva a repara una carencia en tu cuerpo: si hemos corrido y hemos gastado energía, necesitamos conservar la que queda y se pone en marcha el sueño.

La sociedad medieval

El sabio — Necesito consultar al betunero del porquero de Agamenón. El culpa — Las urnas han hablado Complimentary y por amor. De mesas Para hacer que se caiga una banco de cien patas, sólo hay que cortar noventa y ocho. El deidad glotón Cada poco tiempo tenemos que sacrificarle casi una generación entera. Nosotros justo lo contrario. Hale, dale fuerte ahí. El empleado de banca — Perdone, don Manuel, no quisiéramos parecer entrometidos Pero la obra de facultad es él.

El FCE celebra los 25 años de \

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